La moderna construcción que
alberga la bodega y oficinas comerciales
de Viña Calina fue proyectada
por los arquitectos Lawrence Odfell
y Juan Purcell M
La construcción se sitúa
dentro de un terreno de 85 hectáreas
ubicado entre la carretera norte-sur
y la cadena montañosa de la
cordillera de los Andes, a unos cincuenta
kilómetros al este de la ciudad
de Talca, camino a San Clemente, zona
con tradición en la producción
de vino.
Las bodegas se emplazan próximas
a las viñas, en uno de los
vértices del terreno distanciado
a 1 kilómetro desde el camino
interior. Desde ese lugar se domina
la gran extensión del valle
cultivado, el río Lircay, los
cerros, hasta las cumbres, que durante
una parte importante del año
permanecen cubiertas de nieve.
Las bodegas cuentan con un programa
completo con nave de fermentación,
guarda de barricas y de botellas,
con control de temperatura y grado
de humedad según las necesidades.
A estos recintos se agrega el moderno
laboratorio y una sala de cata, así
como las oficinas del personal, situadas
en un cuerpo que conecta las bodegas
con las oficinas.