El valle del Maule conforma el centro de gravedad de la vitivinicultura chilena. Reúne la respetable superficie de 25.446 ha de viñedos, donde se cultivan prácticamente todas las principales variedades existentes en el país y es también la cuna de la emblemática cepa de Chile Carmenérè.

El Maule posee, en forma general, clima templado cálido, con lluvias que se concentran entre los meses del invierno y mitad de la primavera, y luego una larga estación seca. Las precipitaciones de 950 mm., en las estaciones secas se hace necesario el riego, el que está resuelto con infinidad de canales de regadío alimentados por las inagotables aguas de la cordillera de Los Andes mediante sus deshielos.

Posee, además, una amplitud térmica, máxima diferencia de temperatura en un día, entre 15° y 18° C, y que puede aumentar en las zonas adyacentes a la cordillera, ya que las temperaturas nocturnas son aún mas bajas.